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Los números de 2012

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Los números de 2010

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1

El siglo de Pericles febrero, 2010
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2

La expansión urbana de San Salvador marzo, 2010
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3

La concepción materialista de la historia febrero, 2010

4

El antipositivismo de José de Vasconcelos febrero, 2010

5

El monumento a los Próceres marzo, 2010

Por Edwin Alfredo Alfaro Rivas

ETAPA DE GUERRA ENCUBIERTA 1977-1979.
La objetividad de los hechos ocurridos entre 1977 y 1979, tácitamente sitúan al investigador en una especie de guerra encubierta, en la que el fraude electoral de 1977, se constituyó en el factor que aceleró el proceso de crisis que había venido gestándose desde 1969 y que alcanzaría su punto máximo en el golpe de Estado de 1979. Dos son los fenómenos que marcan este importante período, el primero de ellos es la consolidación de la oposición revolucionaria, expresada en el partido comunista y los movimientos de masas, y el segundo es el Obispado de Monseñor Romero.
ETAPA DE PROGRESO INMEDIATO Marzo 1980 – enero 1981
Los bandos están claramente configurados, pero no bajo una lógica de centralización y coordinación, los rasgos que caracterizan el período son la irregularidad y la acelerada evolución hacia la guerra total, el gobierno aplica la reforma agraria con enfoque contrainsurgente, el hecho principal en este período fue el repliegue de las fuerzas contrainsurgentes por parte del ejército hacia los frentes de guerra, Guazapa, Morazán, Norte de Santa Ana, San Vicente etc. La única derrota militar contundente que sufre el FMLN en 9 años.
ETAPA DE CONSTITUCIÓN DE FRENTES DE GUERRA. Enero 1981 – Marzo 1982.
El desenlace de la ofensiva final del 10 de enero de 1981, que buscaba el triunfo sobre el gobierno y el ejército, abre una nueva etapa caracterizada por la consolidación de los frentes de guerra, un elemento novedoso en este proceso. Comienzan a manifestarse los elementos políticos de la guerra, expresados en el diálogo negociación como salidas políticas y la declaración franco-mexicana que reconocía al FMLN-FDR, como fuerza política, lo cual otorgó a la guerra un giro diplomático. Se celebran las primeras elecciones de competencia electoral sin partido oficial.
ETAPA DE EXPANSIÓN. Marzo 1982 – Marzo 1984.
En la segunda y tercera etapas, el rasgo principal son los grandes operativos militares, buscando la mutua destrucción, pero en esta etapa el gobierno ajusta las piezas para orientar el conflicto bajo la modalidad de “guerra de baja intensidad”, el FMLN responde de igual forma prolongando la lucha armada bajo la modalidad de “guerra de desgaste”. Un rasgo nuevo en este período es la conformación de un gobierno de unidad nacional entre PDC, PCN y ARENA, quienes se reparten el poder originando una institucionalización creciente del aparato político en función de la guerra.
ETAPA DE GUERRA POLÍTICA de 1984 – 1989
Las operaciones militares siguen dominando el escenario, pero con menor cantidad de víctimas civiles, se da apertura al diálogo así como a otras iniciativas en el campo político, económico, social, y diplomático. El PDC sin progresistas, logra la victoria en el ejecutivo y legislativo, configurándose como la fuerza política dominante, el rasgo novedoso de este período es la competencia electoral entre PDC y ARENA resultando triunfante este último instituto político en 1988. Un hecho sin precedente en América Latina, lo constituyó el cerco militar de San Salvador, en noviembre de 1989, un momento estelar de la guerra que ocurrió en un momento en que la población, se encontraba cansada y en añoranzas de paz.
ACUERDO DE PAZ 1989-1992
La guerra continúa a lo largo de 1990 y 1991, pero cada vez es más claro que la mesa de negociación va desplazando a las acciones militares que han caracterizado las etapas anteriores, la iglesia católica que hasta 1990 había mediado el diálogo, cede su lugar a la ONU por medio de su Secretario General. El proceso de paz es una novedad histórica cuyo desenlace es un acuerdo de paz exitoso, “sin vencedores ni vencidos” [1]
POST GUERRA
La posibilidad del incumplimiento de las partes podría haber permitido un regreso al conflicto bélico, el hecho principal es el desarme del FMLN y la desarticulación de los batallones élites del gobierno, el final del conflicto y la apertura a una transición democrática se cristalizarían hasta las elecciones de 1994.

[1] Ricardo Ribera, De la guerra a la paz. Análisis Dialéctico del proceso histórico salvadoreño. En http://archivo.elfaro.net/dlgalp/laguerra/rr.asp, consultada el 29 de noviembre de 2009.

POR EDWIN ALFARO

CONFORMACIÓN DEL ESTADO NACIONAL 1870 -1912, PRIMERA EXPANSIÓN.

La consolidación de los liberales y la producción cafetalera generan un clima estable y económicamente bonancible que permitió a las élites y a grupos urbanos dedicarse al ocio y la apreciación del mundo moderno, cuyo referente indiscutible fue Europa. Se produce una pequeña expansión de la ciudad, hacia el sur, absorbiendo San Jacinto, hacia el poniente teniendo como límite al Hospital Rosales inaugurado en 1905[1] y hacia el norte limitando con el recién inaugurado cuartel El Zapote. Los ejes principales sobre los cuales se realiza la expansión fueron las calles Rubén Darío y Manuel José Arce. Lo que hoy es el centro histórico era el centro político y económico, la casa presidencial se situaba frente al actual mercado ex cuartel. En 1903 se apertura el parque Gerardo Barrios y la gran Avenida Independencia que era la entrada a la capital y a la vez el límite en el extremo oriente.
Como puede observarse en esta primera etapa la lógica era consolidar San Salvador como el centro de poder, se compra el London Bank, el palacio de Justicia es instalado en el ex Instituto Nacional , los límites del tranvía eran mejicanos y el Hospital Rosales. Bajo la óptica del control territorial y de seguridad se construyen los cuarteles: central, El Zapote y el San Carlos cuya ubicación no era para nada arbitraria. Esta primera expansión de las elites urbanas obedecía a la marcada tendencia de este período hacia la concentración económica, condicionada por un grupo que controlaba la producción y la estructura del crédito.

CRISIS ECONÓMICA, POLITIZACIÓN DE SECTORES POPULARES 1927-1944. SEGUNDA EXPANSIÓN.

La capital se expande al poniente al norte y al sur, se construye el Parque Cuscatlán, Hospital Militar, la Calle Arce se expande, se construye la Alameda Roosevelt, se construyen las colonias: Santa Anita, la Rábida, Guatemala, Honduras, colonia Guadalupe, Santa Eugenia, Colonia Modelo, Colonia Manzano, Colonia América, Barrio San Miguelito, Colonia Harrison, Colonia Mugdan. se inicia la colonia Escalón, y se edifica el Estadio Flor Blanca.
En esta segunda expansión y en concordancia con los regímenes militares, desde el golpe de 1931 los militares han permanecido en el poder, parece haber una evolución de la visión política-territorial del poder, ya no interesa estar en el centro político-económico, sino la seguridad, la casa presidencial se traslada a San Jacinto en el edificio cuyo destino era ser la Escuela Normal. Entre 1918 y 1929 el capital norteamericano desplazó completamente al inglés, definiendo así la política económica de Centroamérica, el capital producido por el café permitió el desarrollo de la manufactura, e instalación de las primeras fábricas, las clases trabajadoras comienzan a organizarse, y se clarifican las marginaciones del campo y la ciudad, el espacio urbano de San Salvador presenta una clara delimitación horizontal clasista. Las clases propietarias tienden a abandonar el centro para trasladarse al poniente, mientras las clases trabajadoras se asientan al sur, norte y oriente, el centro histórico comienza a coparse y surge un nuevo fenómeno: La metropolización. [2]

MODERNIZACIÓN Y CRECIMIENTO ECONÓMICO 1948-1960 TERCERA EXPANSIÓN

Se produce un expansión al Poniente, al oriente, al norte y al sur. Se construye El Salvador del Mundo, Colonia Costa Rica, Nicaragua y Barrio Lourdes, Colonia San Luis, 25 Ave. Norte y sur, Colonia Cucumacayán, Colonia Layco e inicios de la colonia Palomo, se construye el Paseo General Escalón, Hotel El Salvador, Colonia Lomas Verdes, Ave. Masferrer, Calle El Progreso, Colonia Centroamérica, Colonia Panamá, inicios de Colonia Atlacatl, 29 Calle Poniente, se construye el Boulevard del Ejército Nacional, Colonia Santa Lucia, Iglesia Don Rúa.
Esta expansión refleja una nueva etapa política y económica caracterizada por una modernización deliberada, la nueva generación de militares profesionales, se plantea el desarrollo como problema estratégico nacional, ya no es una visión liberal, sino intervencionista, hay un marcado crecimiento económico, en el cual se opta por el sector secundario de la economía, buscando la no dependencia del café. Las expansiones más grandes se dan al poniente, al oriente y al norte.
Se abandona la idea de casa presidencial y se sustituye por la residencia presidencial, ejemplo de ello es el Coronel Osorio quien fija su residencia en la Colonia Layco, una zona de crecimiento urbano de clase media. Más tarde el Presidente Lemus se convertiría en el primero en abandonar el radio urbano para domiciliarse en panchimalco. El Presidente Adalberto Rivera vivió en la Colonia Centroamérica un proyecto habitacional del Estado los cuales predominaron en esta época con una tendencia a favorecer a los militares. A estas alturas el centro histórico se encuentra ya saturado.
El Boulevard del Ejército se convierte en el corredor industrial de El Salvador, evidencia del proceso de industrialización a que el país estaba entrando, la expansión al sur significaba a la vez acceso a las planicies costeras lo cual era beneficioso para el café.

GUERRA CONTRA HONDURAS, MIGRACIÓN, CRISIS POLÍTICAS, 1960-1980 CUARTA EXPANSIÓN

Hay un fuerte desarrollo de la colonia Escalón, surgen las colonias: Campestre, El Mirador, Miramonte, Yumuri, se construye Metrocentro, el Centro de Gobierno , el Boulevard de Los Héroes, Colonia La Esperanza, Colonia Zacamil, Colonia Univesitaria, Colonia Miralvalle, Colonia San Francisco, Colonias: La Mercedes, Roma, La Mascota, Jardines de Guadalupe, La Sultana, Monserrat, Vista Hermosa, Jardines de la Hacienda, Jardines de Cuscatlán, Inicio de Ciudad Merliot, se construye la Feria Internacional, el Boulevard Tutunichapa, la Fuente Luminosa y la embajada de USA sobre la 25 Ave. Norte, además se construye el mercado central.
En la década de 1960-1970 la expansión es más ponderada al norte y sur, mientras que de 1970 a 1980 se produce crecimiento más al sur al norte y al poniente, se construyen las colonias: Miralvalle, Montebello, Satélite, Maquilishuat, San Mateo, Lomas de San Francisco, Alta Mira, Loma Linda, La Floresta, Jardines de la Libertad. Se construye la Autopista sur, el inicio a la autopista a Comalapa, y la Alameda Juan Pablo II.
La expansión de San Salvador en este período, es en todas las direcciones, pero más en dirección del volcán de San Salvador, ello significaba por un lado, la expansión de la clase media, militares y profesionales, pero por otro lado la crisis habitacional que produjo el regreso de los salvadoreños de Honduras. Hacia 1980 la crisis política y el estallido de la guerra civil producen un descenso en la dinámica de la expansión del radio urbano, únicamente se construyen 6 colonias nuevas la mayoría de clase media[3], no obstante se inicia la gran urbanización de la zona de Soyapango como respuesta a la creciente migración interna producida por la guerra.

FINAL DEL SIGLO POLÍTICO 1992- 2000, QUINTA EXPANSIÓN

Hacia finales de siglo, la expansión de la ciudad decrece hacia el poniente, más bien hay una expansión de colonias de clase media tales como Merliot, Santa Elena y la Escalón, pero producto de las migraciones internas y el cese del conflicto armado, se produce una elevada demanda de vivienda popular urbana, lo cual da origen a los enormes proyectos urbanísticos más que todo hacia el oriente y al norte, dando lugar al fenómeno de las “ciudades dormitorios” y a un desordenado crecimiento urbano.
El gran cambio político del siglo XX fueron los acuerdos de paz, que significaron una transición hacia la democracia expresada en la transformación del FMLN en partido político.

[1] Gustavo Herodier. San Salvador el esplendor de una ciudad.
[2] FUNDE. La traza urbana del Centro Histórico de San Salvador. Carta Urbana 46, Julio de 1996.
[3] Ver cuadro anexo

Por Edwin Alfaro

El golpe de estado de 1979, constituye un corte en la historia política de El Salvador debido a que puso fin a casi 50 años de dictadura militar.
Además de su valor histórico, significó el proyecto de gobierno más acabado expresado en la proclama de la juventud militar, un documento que se cristalizaría parcialmente en los acuerdos de paz de 1992. Varios son los méritos del golpe, en primer lugar por el alto nivel académico y humano de la Junta, y la lucidez de los fines de los protagonistas. En segundo lugar merece reconocimiento la intención patriótica y social que inspiró el intento de evitar la inminente guerra civil, sobre todo por la coyuntura de crisis general en la cual los actores sociales se desenvolvieron.
Cabe destacar los factores que permitieron la consolidación de esta conspiración, entre los cuales se pueden mencionar, la extracción social de los militares, el profundo análisis de la situación del país y el más importante de todos Monseñor Romero quien además de apoyar el golpe de Estado, logró impactar las conciencias en tan solo dos años de prédicas en la radio YSAX.

DIFERENCIAS ENTRE LA PROCLAMA DEL 15 DE OCTUBRE DE 1979 Y LOS ACUERDOS DE PAZ DE 1992
 
PROCLAMA
 
*Garantiza la vigencia de los derechos humanos y las instituciones jurídicas
*Garantiza la propiedad privada en función social.
*Garantiza la apertura política y el sistema de elecciones
*Garantiza el derecho a la sindicalización de los sectores laborales y campesinado.
*Propone medidas para la distribución equitativa de la riqueza y aumento del PIB
*Disuelve organizaciones oficiales ORDEN, PCN y organizaciones extremistas.

Programa Económico

*Contempla la reforma agraria como factor de desarrollo económico.
*Apoyo crediticio a pequeña y mediana empresa, asistencia técnica
*Amplio programa de educación
*Cooperativa como forma de tenencia de la tierra.
*Implementación de programas de desarrollo agrícola.
*Presenta nuevos rubros económicos, tales como la explotación del mar.
*Plantea fortalecimiento institucional del FIGAPE
*Medidas antiinflacionarias concretas
*Plantea Cooperación internacional para el agro
*No plantea medidas de protección al consumidor
*No contempla política de privatización
*Plantea reformas estructurales
*Plantea una reforma tributaria
*Plantea medidas de control para el sector económico
ACUERDOS DE PAZ
 
*Garantiza los derechos humanos y el sistema judicial
*Garantiza la propiedad privada
*Garantiza la apertura política y reformas al sistema electoral
*No declara el derecho a la sindicalización.
*No propone medidas para la distribución equitativa y aumento del PIB
*Disuelve estructura militar del FMLN, Guardia Nacional, Policía Nacional, Policía de Hacienda, los BIRI, y los antiguos cuerpos de inteligencia

Programa Económico

*No contempla reforma agraria, solamente transferencia de tierras
*Apoyo crediticio a pequeña y mediana empresa
asistencia técnica.
*No contempla el factor educación
*No ofrece modalidad de tenencia de la tierra
*No presenta programas concretos de desarrollo del agro.
* Presenta nuevos rubros económicos, en las areas pecuarias, pesqueras, forestales y agroindustriales.
*Plantea el fortalecimiento de instituciones como FIGAPE, FEDECREDITO Y BFA.
*No enuncia medidas antiinflacionarias
*También plantea cooperación internacional para el agro.
*Plantea la protección al consumidor
*Plantea la privatización como políticas
*Contempla medidas para aliviar el costo social del programa de ajuste estructural.
*No plantea reformas tributarias
*Crea el Foro para la concertación económica y social

Por Edwin Alfaro

El monumento a la Libertad, o “monumento del pueblo a los próceres” como reza el álbum del centenario[1]es en realidad un conjunto escultórico, compuesto por un zócalo de piedra artificial con cuatro graderías, que conducen a una plataforma donde se eleva un obelisco cuadrangular que finaliza con la estatua de un ángel parado sobre el mundo que representa La Gloria coronando a los próceres. En las fases del obelisco aparecen los bustos en bronce de los próceres Delgado, Arce, y Rodríguez y además el escudo de El Salvador. En el basamento hay tres planchas de bronce que representan: Al padre Delgado arengando al pueblo desde el atrio del Rosario , un “Cabildo de insurgentes” y la otra con la siguiente inscripción: “La República de El Salvador erige este monumento en celebración del Centenario del 5 de noviembre de 1811 en que se dio en esta Ciudad el primer grito de Independencia de Centro-américa y loor de los próceres José Matías Delgado, Manuel José Arce, Nicolas, Manuel y Vicente Aguilar, Juan Manuel Rodríguez, Miguel y Juan Delgado, Pedro Pablo Castillo, Carlos Fajardo, Francisco Morales y de todos los otros ciudadanos que echaron los fundamentos de nuestra nacionalidad, de nuestra República democrática y de nuestras gloriosas y libérrimas instituciones”. En el basamento de mármol blanco también se encuentra la efigie de la República en bronce representada por una mujer mirando al oriente, con una espada en su mano, arriba de ella en relieve se encuentra un escudo rodeado de laureles con un gorro frigio y un arco, cuya flecha es una antorcha al costado poniente se encuentra un león con sus garras extendidas y en actitud de alerta. El conjunto escultórico en estilo dórico modernizado hecho por Durini, fue construido en el Parque Dueñas más tarde parque Libertad desde el 5 de noviembre de 1938[2], e inaugurado por el presidente Araujo el 5 de noviembre de 1911 en conmemoración del primer centenario del primer grito de independencia.
El monumento representa en sí, los ideales del propuesto Partido de Unidad Nacional, del presidente Araujo, cuyas aspiraciones eran abandonar los intereses de facciones y buscar un nuevo tipo de políticas de reformas sociales que fortalecerían la autonomía del Estado y sus funcionarios. Lo antes dicho se confirma con el acto de inauguración al cual asistieron delegaciones de Guatemala, Costa Rica, Nicaragua y Honduras, y representantes de “todas las jerarquías de la política, la ciencia, la banca, las clases sociales y grandes muchedumbres democráticas que llenaron el parque”[3]. El largo discurso del Presidente que abarcó más de tres páginas del Diario Oficial de la época es una síntesis histórica del surgimiento de la “madre patria” España y el proceso de colonización de América
Antes de la inauguración las publicaciones oficiales dejaban plasmados los ideales de unidad y llamaban a disolver los antagonismos locales y fortalecer los lazos de cordialidad y confraternidad “Para consagrarse á las conquistas de las industrias, las ciencias, las artes, que fundamentan el poderío y el bienestar de las naciones”[4]

[1] Album del Centenario
[2] Crónicas de Oro. San Salvador 475 años de la ciudad 1525-2000, Tomo I, Alcaldía de San Salvador, pág. 61. s.l, sf.
[3] Diario Oficial, República de El Salvador América Central Tomo 71, Num. 257, 5 de noviembre de 1911, pág. 2749.
[4] Ibid. Pág 2725.

Por Edwin Alfaro

El idealismo filosófico que abarca el mundo de las ideas, presente en la cristiandad occidental, ve su origen con Platón y Aristóteles, en el mismo existe una preeminencia de las ideas por sobre las cosas naturales. Según Aristóteles se vive en un mundo de sombras, diferente al de la realidad, de modo que para poder existir, es necesario creer que se existe, por ejemplo un círculo perfecto solo existe en el mundo de las ideas.

El idealismo encontró su modernidad en Hegel a quien le llamaron : “El moderno Aristóteles” ya que en él prácticamente se conjugó todo el idealismo aristotélico, Hegel planteó que la historia de la humanidad es la lucha por el ideal, la justicia, la felicidad, el amor, especialmente por la libertad la cual es el resumen de todos los ideales humanos. La revolución francesa constituyó para Hegel la introducción de la verdadera libertad para las sociedades occidentales, Hegel representó el pensamiento filosófico “oficial” del Estado Prusiano decimonónico.

Marx nacido en Tréveris en 1818, reaccionó al pensamiento Hegeliano que hacía ver todo como dependiente del mundo de las ideas, y planteó que son las condiciones de la vida material las que en realidad determinan el mundo de las ideas y la conciencia, dado que es posible pensar ya sea como burgués o como obrero. Bajo este planteamiento la historia entonces debe ser concebida como el resultado de la acción de los seres humanos, pero bajo un sentido de racionalidad, la búsqueda de Marx fue fundar una concepción científica de la historia con ciertas convicciones de superación, en el siglo XIX el Marxismo surgió como una nueva teoría del socialismo, planteada por Marx y Engels.

La tesis doctoral de Marx presentada en 1841, vino a representar la situación de la filosofía alemana a mediados del siglo XIX, [1]el “hilo conductor” de Marx fueron los presocráticos Demócrito y Epicuro, quienes hicieron planteamientos materialistas. Para Demócrito todo está hecho de átomos, el aire, el fuego, la tierra, esos átomos son indivisibles e idénticos, pero a la vez son diversos y múltiples, desde la óptica de una relación dialéctica, esa multiplicidad es solo aparente puesto que puede reducirse a una unidad.

La continuidad entre átomo y átomo, es también aparente porque entre ellos hay un punto de vacío, la materia entonces se compone también del vacío, pero no por ello deja de ser materia, ya que sin este no guardaría continuidad.

Bajo esta lógica se haya contradicción pero la misma es resuelta, tal y como lo ha demostrado la ciencia, por ejemplo la energía eléctrica, es una onda pero también se comporta como materia, no en balde se habla de fotones y electrones.

Por otra parte de Epicuro retomó la revalorización de todo el mundo sensible, la cual debía trascender la esfera del sufrimiento para experimentar el placer, idea que Marx dota de un matiz popular, en el sentido de no esperar gozar de la vida en el más allá, cuando se puede comenzar acá en la tierra. 

Marx adopta una actitud de condena y tilda las ideas de Hegel como “especulación mística”, el mismo misticismo de quien adora al sol, consciente que calienta e ilumina a la tierra, pero considera que está bien en su lugar y no en el mundo de los seres humanos, bajo esta perspectiva el mito de Prometeo quien no es un dios sino un hombre que se rebela contra los dioses viene a ser representativo de su planteamiento de transferir la dialéctica de las ideas al mundo de los hombres, considerando lo inútil de la especulación mística, como afirmara Feurbach no solamente en el ámbito de los hechos naturales, sino también en el plano de la historia social y política[2].

En el prólogo de su tesis Marx contempla aun nociones de Dios, dado que habla de dioses falsos y verdaderos, para él no es Dios quien crea al hombre, sino los hombres los que crean a dioses, como Epicuro dijera “Si los caballos tuvieran dioses, estos tendrían forma de caballo”. Para Marx la divinidad es la autoconciencia humana, y por lo tanto el ser humano la divinidad suprema, el mercado y el Estado no son más que dioses falsos que no aceptan al hombre como divinidad suprema, pero ¿Cómo hacer que el hombre pueda ser hombre? Solamente cuando llegue a la autoconciencia de sí mismo.

LA HISTORIA COMO LUCHA DE CLASES

En su “Crítica de la filosofía hegeliana del derecho estatal” de 1843, Marx hace alusiones al problema de la dialéctica de las clases sociales y políticas, “Marx entiende aun por “clase” los estados civiles (Ständae) de la constitución alemana” concepto que más tarde evolucionaría al plano económico en el cual la estructura (económica) vendría s ser la base de la superestructura (política, jurídica). La dominación económica se transforma en dominación en cualquier ámbito de lo social. La clase se define así en función de la relación entre los diferentes grupos de individuos con los medios de producción. El control de los medios de producción proporciona el control político, de modo que la división de las clases es una división de la propiedad y del poder. Marx entiende como lucha de clases la expresión real de un antagonismo de clases, expresado en la realidad material de determinada forma social.

Plebe afirma que Para Marx el progreso de la historia desde la edad media hasta la revolución francesa ha consistido esencialmente en la progresiva transformación de las clases políticas en clases sociales, lo cual significó: Que después de la revolución francesa el privilegio de los ricos y la miseria de los pobres fueron de carácter económico pero no políticos, ya que ante el derecho abstracto de las leyes, el pobre es igual que el rico. [3]

En el manifiesto comunista Marx plantea que: “Toda la historia de la sociedad humana, hasta el día, es una historia de luchas de clases”.[4] Dicha frase plantea la praxis revolucionaria la cual en determinadas circunstancias, motivan al hombre al cambio de un modo de producción a otro, lo cual corresponde a su visión materialista,  tal y como lo expresara en su tesis sobre Feuerbach: “ La coincidencia del cambio de las circunstancias con el de la actividad humana o cambio de los hombres mismos sólo puede concebirse y entenderse racionalmente como práctica revolucionaria[5]

Así pues la historia concebida como lucha de clases es el fruto de las contradicciones producto de las acciones humanas.  Hasta el último de los hechos de la historia debe ser interpretado como producto de la lucha de clases, las etapas de la historia están determinadas por el antagonismo de las clases principales hombres libres y esclavos, patricios y plebeyos, Señores y siervos, burgueses y proletarios, campesinos y terratenientes, comerciantes y artesanos. La lucha de clases en Marx no se plantea simplemente como un acto de justicia, una idea abstracta o una necesidad individual, sino como una “necesidad histórica”, en la cual la humanidad como sujeto mismo de la historia, supere la opresión,  dicho planteamiento intelectual implica que existan leyes que estén operando en la historia.

¿Es el motor principal de la historia la lucha de clases? Para responder a esta pregunta es necesario aclarar que debe evitarse el uso ortodoxo del Marxismo, no porque no sea científico, sino porque definitivamente hay cosas que solo aplican para determinadas épocas y sociedades.

Concebir la historia como lucha de clases ocasiona un problema de temporalidad, porque previo a la revolución neolítica, no existía aun clases sociales. Al parecer en Engels prevalece una visión histórica, no cíclica, pero si en un sentido circular ya que para él, la sociedad parte de un comunismo primitivo que luego por la lucha de clases se pierde en el tiempo, pero que al final vuelve nuevamente al comunismo, la liberación plena de la civilización, se dará cuando ya no exista diferencia entre el trabajo manual y el intelectual.

Para Marx por el contrario se parte de una sociedad esclavista y posteriormente el curso de la historia se va dando por rupturas.

 La concepción de la historia como lucha de clases, por otro lado entra en conflicto con las sociedades orientales cuya historia refleja luchas sociales y políticas revueltas campesinas, conspiraciones palaciegas, etc.  Pero no como producto de luchas de clases, simplemente porque no existen,  más bien el patrón de estas sociedades tiende a la estabilidad social y gobernabilidad política, a modo de ejemplo puede citarse el caso de la India, donde hay una diferenciación social de grupos humanos, pero que es producto de la herencia [6].

Marx planteaba que mientras se viva en una sociedad con luchas de clases prevalecerá la inhumanidad racional, ya que el hombre es un ser en proceso de formación, que llegará a convertirse en hombre solamente al llegar a la etapa de comunismo, todo lo anterior a esto es prehistoria, la historia comenzará entonces con el comunismo, solo entonces desaparecerá Dios y la religión porque el hombre ya no las necesitará por encontrarse plenamente realizado.

LA HISTORIA COMO SUCESIÓN DE MODOS DE PRODUCCIÓN

Uno de los descubrimientos científicos de Marx fue la existencia de una determinación directa de la economía en la vida política, social y cultural de cada sociedad. Para Marx, la historia es una sucesión de modos de producción. Modo de producción es la articulación establecida entre las relaciones sociales, de propiedad, de producción y las de distribución o consumo. Dicha categoría teórica le sirvió para dos cosas:

Plantear la historia de Europa a partir de los modos de producción: El esclavista que correspondió a los griegos y romanos, el modo de producción feudal que correspondiente a la sociedad medieval, hasta llegar a la “sociedad moderna” o capitalista.

Para señalar los rasgos futuros del modo de producción socialista, inexistente en el siglo XIX, pero que según Marx, era un estadio hacia el cual se encaminaba la humanidad, Engels denominó a esto “Socialismo científico”, dado que estaría fundado sobre las leyes del desarrollo histórico. [7]

Si para Hegel las grandes etapas de la historia de la humanidad estaban marcadas por la conciencia, para Marx estas grandes etapas estarían determinadas por las condiciones de vida material  de los hombres, para Marx entonces la historia de la humanidad es una sucesión de los modos de producción.

El paso de un modo de producción a otro, implica transiciones que no necesariamente deben ser sociales, para el caso la revolución francesa la cual en esencia fue burguesa.

No obstante, dichas transiciones son radicales en cuanto a cambio, no así en cuanto a velocidad. El modo de producción está centrado en la estructura (un conjunto de relaciones económicas y sociales de producción) las cuales constituyen la base sobre la cual se eleva una superestructura.  

En relación a los modos de producción, debe afirmarse que ningún modo de producción anula a otro, siempre hay remanentes o antecedentes que quedan de la transición anterior, por ejemplo pueden surgir formas de relación feudal en el mundo esclavista.

La vía para llegar al socialismo no es comenzar a hacer socialismo local por vías de reforma pacífica sino por medio de la lucha de clases, la vía de reforma no aplica en Marx, tiene necesariamente que haber una revolución, por ello donde está más desarrollado el capitalismo son los países donde más se puede realizar el socialismo.

Para lograr hacer la transición de un modo de producción a otro se necesitará entonces de una toma de conciencia histórica, ya que uno de los fines del proletariado es que sea capaz de hacer una revolución, pero también que pueda sentar las bases de una sociedad diferente, el objetivo no es emancipar al proletariado, sino que el proletariado emancipe a todos logrando así horizontalidad.

La historia como sucesión de modos de producción tiene como bases principales el cambio social como crítica radical, la centralidad del ser humano, y el proletariado como agente de la historia.

Uno de los problemas de Marx y Engels en relación a los modos de producción, fue considerar que dicha categoría poseía carácter universal, y que además la historia de la humanidad respondía al molde europeo estudiado y conocido por ellos, lo cual les condujo inevitablemente a un eurocentrismo.

La información que llegaba sobre China e India, hizo que los fundadores del marxismo hicieran un replanteamiento de sus teorías, pues se dieron cuenta que realmente no tenían un alcance universal, siendo Asia una excepción, con ello nace la noción del “modo de producción asiático” inapropiado por cierto para otras regiones como África, Sudamérica y Mesoamérica, error que fue compensado por Marxistas del siglo XX, llamándole “modo de producción tributario” el cual de igual manera no responde al problema de la estabilidad social y gobernabilidad de oriente, que a todas luces significa la ausencia de lucha de clases en dicho modo de producción, por lo tanto debe concluirse que dicha categoría no puede ser un modo de producción, dado que las relaciones sociales, de propiedad y de distribución, no están fundamentadas en las clases sociales, lo que automáticamente les hace quedar fuera de la “evolución histórica” europea, sino también del materialismo histórico, por lo tanto “La historia desde una perspectiva verdaderamente universal, no es la historia de los sucesivos modos de producción”[8].

Como ya se ha mencionado  diversos planteamientos de Marx, tienen aplicabilidad solo a ciertas realidades, no obstante la aplicación del método dialéctico,  la importancia de la vida material en toda sociedad, y el análisis económico,  siguen siendo herramientas válidas aplicables al análisis histórico.


[1] Armando Plebe, Karl Marx, ensayo de biografía intelectual. (Barcelona: Editorial Europea, 1973), pág. 10.

[2] Plebe, Op. Cit. pág. 15

[3] Plebe, Op. Cit. pág. 20

[4] http://www.webdianoia.com/contemporanea/marx/textos/marx_text_clases.htm, consultada 17 de sept. 2009.

[5] Enrique, Tierno Galván. Antología de Marx, Madrid: Cuadernos para el diálogo, 1972, pág. 110.

[6]Ricardo Ribera, Ensayos de filosofía política y social, (San Salvador: UCA editores, 2008), pág. 9.

[7] Ibid., pág. 6.

[8] Ribera Op. Cit. pág. 9

                                        

Por  Edwin Alfaro

 Gramsci, fue un marxista Italiano dirigente del partido socialista, que se incorporó con Lenin a la tercera internacional, su obra más conocida “Los cuadernos de la cárcel”, constituyen los apuntes que Gramsci redactó estando en la cárcel, desde 1929 hasta 1935, estos se escribieron en el contexto del ascenso del fascismo y Mussolini, sobre todo, con el objetivo de rearmar al Partido Comunista Italiano (PCI),  dichos escritos fueron censurados cuando Gramsci salió de la cárcel, una de las dificultades que presenta su obra es la  ambigüedad debido a la necesidad que tuvo de camuflar sus ideas, ese lenguaje cifrado hace difícil distinguir cuando es un escrito censurado o cuando es él quien está escribiendo por ejemplo: nunca habla de marxismo ,dice en su lugar filosofía de la praxis.

Aunque Gramsci se muestra solidario con la revolución Bolchevique tiende a distanciarse  de ella, en su libro “La revolución contra EL CAPITAL”, critica el hecho que la revolución Rusa se ha realizado fuera de los principios de Marx, dado que Rusia no reunía las condiciones objetivas para una revolución, por lo tanto hay un distanciamiento entre Marx y Lenin.

La base principal de la originalidad de Gramsci la constituye su reinterpretación de Marx, que supera las deformaciones deterministas y mecanicistas a que se ve sometido el marxismo, principalmente dirige su polémica hacia la II internacional. Su “filosofía de la praxis” más que una frase encubierta, expresa la necesidad de difundir una concepción genuina del marxismo que articule una efectiva unidad  entre acción y teoría, entre masa e intelectuales[1].

Para Gramsci hay dos tipos de revolución una que es la expresión máxima de la lucha de clases una especie  de “guerra al asalto”, que toma el poder de un solo golpe desplazando la dictadura de la burguesía. Otro tipo de revolución es la “guerra de posiciones” donde  las cuotas de poder se van tomando gradualmente, principalmente en sociedades occidentales y latinas cuya complejidad y desarrollo de la sociedad civil, requieren de un trabajo más prolongado y denso de organización de la propia masa y paralela desorganización del enemigo, acompañada de la formación de intelectuales orgánicos, la guerra de posiciones no es en sí una lucha armada, aunque se deja el punto como posible, la mira es conquistar los espacios de ideologización, debido a que por efecto de la dominación, la conciencia de clase está ahogada, antes de irse a la guerra, se debe ganar el sentido común de las mayorías, el proletariado por lo tanto debe poseer conciencia de clase no solamente en la fábrica o el campo, sino en la familia en la iglesia, en la escuela, etc. Es en este proceso donde cobra importancia el intelectual orgánico

            Los intelectuales orgánicos son los cuadros de la clase dominante económica y política que elaboran la ideología para Gramsci son los “persuasores”, “empleados”  de la hegemonía de la clase dominante, en un principio puede ser un individuo pero luego convertirse en un colectivo.

En el mundo de la cultura existe un grupo de intelectuales que deben distinguirse de los simples intelectuales de la vida cultural burguesa, para el caso cabe distinguir entre Salarrué y su burda folclorización de la pobreza y Alberto Masferrer, ambos al servicio de la clase dominante pero con una abismal producción intelectual.

La batalla entonces se ejerce en el mundo de las ideas pero desde adentro de la clase dominante, similar a una orquesta donde cada quien sabe el instrumento que debe tocar con miras a imponer en el pueblo, el consenso en torno a ideas dominantes, abandonando por completo la coerción.  

Hegemonía es la “capacidad de unificar a través de la ideología y de mantener unido un bloque social que, sin embargo, no es homogéneo, sino marcado por profundas contradicciones de clase[2] utilizó la palabra Hegemonía para referirse a cómo la clase dirigente organiza el consenso entre las clases oprimidas. El revolucionario italiano argumentó que además de utilizar la fuerza del aparato del Estado y de la coerción, la clase capitalista usa también la fuerza política e ideológica del consenso. La hegemonía tiende a construir un bloque histórico, cuyo fin es mantenerlo unido a través de la concepción de mundo que ella ha difundido. En este punto Gramsci parte de la afirmación que el hombre por el simple hecho de ser hombre, de poseer un lenguaje y participar del sentido común es filósofo, dicha afirmación aparecía ya en Croce, no obstante en Gramsci está ligada a la vida cultural de las clases subordinadas, en todo hombre hay una conciencia impuesta por el ambiente en que vive, en la cual ocurren diversas influencias entre las cuales se pueden mencionar, la escuela, la religión, el servicio militar, los periódicos etc.  El sentido común es “un nombre colectivo…un producto del devenir histórico[3].

La hegemonía en Gramsci no es un hecho que se circunscribe solo a lo cultural, moral o de concepción de mundo, sino que también es política, de hecho la mediación entre “los simples” y los intelectuales se realiza por medio de la política, que por medio de articulaciones entre  filosofía superior, concepción crítica y masas subordinadas, “permite a estas últimas superar su visión no crítica[4], teniendo como mediador al partido que sea la expresión de una voluntad colectiva con un determinado fin político, en dicho partido hay gobernados y gobernantes, dirigentes y dirigidos, Gramsci resuelve el dilema de la distinción afirmando que la misma debe ser superada.

El pensamiento de Gramsci es oportuno al contexto salvadoreño, ya que desde el punto de vista Gramsciano de la hegemonía se ha logrado conquistar el sentido común imponiéndose la idea de “cambio”, el reto será mantener las alianzas de clase y el consenso en torno a sus ideas dominantes, tratando de no romper dicha hegemonía.

 


[1] Luciano Gruppi. El concepto de hegemonía en Gramsci. México: Ediciones de cultura popular, 1978. pág. 105.

[2] Luciano Gruppi,  Op. Cit. Pág. 95.

[3] Gramsci antología, pág. 364.

[4] Luciano Gruppi,  Op. Cit. Pág. 97.

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