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POR  EDWIN  ALFARO

 

El positivismo fue la  filosofía  que predominó en Latinoamérica  desde mediados del siglo XIX. Los alcances mas significativos del positivismo [1]se pudieron observar en la política, proporcionando una base ideológica  a las nacientes democracias liberales, un segundo aporte fue en el plano educativo, en el sentido de superar algunos encuadres mentales medievales.

Sin embargo el positivismo tuvo sus debilidades, siendo unas de las más notables, el etapismo Comtiano, y el ser una filosofía de carácter progresista que no cuestionaba en lo absoluto al sistema, es en ese sentido que Guadarrama cita a  Francovich, diciendo que “las doctrinas positivistas eran un alimento intelectual, que no exigía muy elevada cultura”[2] y que lo que la hacia asimilable, era la sencillez, que en ocasiones rayaba con la ingenuidad de sus planteamientos. En efecto una de las desilusiones mas grandes del positivismo fue su anticlericalismo y desprecio a las humanidades, hiperbolizando el papel de las ciencias naturales, y el avance de la biología, lo cual lo hace estar más anclado al determinismo,

 La modernidad puso al sujeto en el centro, pero posteriormente el gran ideal de la ilustración se ve traicionado cuando la tecnología termina haciendo del hombre su sirviente. El saber reflexivo se sustituye por el saber calculador.

Es importante señalar el impacto que esto tiene en la vida espiritual de nuestros pueblos, acostumbrados a la dominación, no solamente política e intelectual, esa cosificación del ser humano, lo hunde en un sin sentido, quitándole el disfrute de su integralidad,  emociones,  sentimientos, e imaginación.

Hay aun vestigios de ese retraso, el cual se refleja hoy en día en la poca importancia que se le merece al saber filosófico como medio para conocer la realidad, erradicado totalmente de los planes de estudio, privilegiando a la tecnología la cual ha automatizado a los seres humanos, quienes han llegado al grado de siquiera tener tiempo para los seres más cercanos. Actualmente se puede asistir a un funeral por Internet, o en el mejor de los casos, someter el cadáver a crioterapia, hasta que se tenga tiempo de sepultarlo.

Los asuntos de fe, son totalmente ridiculizados, y se les niega toda posibilidad de verdad. Esas lamentables actitudes humanas, tienen su origen en los resabios del positivismo de las primera dos décadas del siglo XX, el cual con su postura antimetaficista, obstaculizó comprender los valores, tanto de la filosofía clásica alemana, como de la dialéctica del Marxismo  por lo menos hasta la tercera década del ya mencionado siglo. Con algunas excepciones como el caso de José Ingenieros, que asume una posición más socialista, a diferencia del positivismo centroamericano y Mexicano, el cual es más reaccionario.

Es la intención de esta nota, destacar la importancia, del pensamiento de José Vasconcelos, quien con su “humanismo iberoamericano” aporto significativamente al desarrollo del pensamiento filosófico latinoamericano.

Vasconcelos nació en la ciudad de Oaxaca el 27 de febrero de 1882,  se formó en México donde se inscribió en la Escuela Nacional preparatoria, baluarte principal del positivismo.

Desde el punto de vista filosófico se formó bajo la influencia del pensamiento positivista de Gabino Barreda y luego de Justo Sierra.

En los últimos años del gobierno de Díaz,  Vasconcelos fue un opositor, mas que todo con su pluma. Formó  parte del  partido antireeleccionista y apoyo la candidatura de Francisco Madero, a la muerte de este, fue representante de la revolución primero en Washington, luego en Londres. Vencido Huerta vuelve al país y asiste a la convención Nacional, allí se une como Ministro de Instrucción junto con Eulalio Gutiérrez, que fue nombrado presidente provisional por la convención. Cuando el  movimiento Constitucionalista triunfó , salió del país y permaneció en el destierro hasta la caída de Carranza, en que Obregón lo nombro Rector de la Universidad Nacional, oportunidad que aprovecho para dar coherencia y organizar la educación en distintos niveles, bosquejando la estructura de lo que sería la Secretaria de Educación Publica.

Vasconcelos, criticó el sistema jerárquico positivista de Comte y en consecuencia de Gabino Barreda, quienes propugnaban que el fin último a que debe aspirar la sociedad es el conocimiento científico. La critica de Vasconcelos al positivismo no fue general, pues en alguna medida reconoció el merito que tuvo en América, más que todo en el sentido de contribuir a superar la escolástica.

Varios son los aspectos que llaman la atención del pensamiento Vasconceliano:

En primer lugar se puede percibir una visión científico humanista, que va en contra del uso utilitario de la ciencia, para Vasconcelos la ciencia  es una parte de la filosofía, porque esta ya existía antes de la ciencia. Se debe hacer notar que en la conformación del hombre iberoamericano tanto la ciencia como la filosofía juegan un papel importantísimo, la primera investigando las condiciones de la producción de los fenómenos y la segunda creando una concepción realista del universo.

Guadarrama se refiere a Vasconcelos como parte de una nueva generación de  neoidealistas, que no concebían  la actividad humana, solamente desde el plano intelectual, sino también desde el punto de vista emotivo, pasional, sentimental, y porque no decirlo estetico (poesía, plástica, música, arte etc.).[3]

En el año de 1948  publica “La raza cósmica”.  En él se puede encontrar una notoria preocupación por lo que considera su raza, el futuro de su raza, la identidad de su pueblo. Realmente no podría afirmar con seguridad si se trata de un texto positivista, romántico, o  contestatario hacia las naciones que por aquellos años proclamaban una identidad de “sangre pura”. Sin embargo es  interesante por el tratamiento que hace del tema identitario que posteriormente sería retomado por muchos pensadores mexicanos. Interesante es además su entendimiento del hispanoamericanismo el cual ve la realización de Iberoamérica como una empresa que requiere la colaboración de todos los pueblos de la tierra, y el comienzo de un ciclo nuevo en la historia del mundo. En este iberoamericanismo no sólo entran negros, indios y sus mezclas, sino también el mismo sajón. Vasconcelos se pronuncia por el mestizaje como posible creador de culturas y civilizaciones distintas de las actuales, al decir que “nuestra mayor esperanza de salvación se encuentra en el hecho de que no somos una raza pura, sino un mestizaje, un puente de razas futuras, un agregado de razas en formación: agregado que puede crear una estirpe más poderosa que las que proceden de un solo tronco” .

Pienso que  la búsqueda de la peculiar expresión de lo latinoamericano, sin negar la universalidad y el abordar los problemas que nos plantean nuestras circunstancias,  vendrá dará por resultado un espíritu autónomo, de una cultura y filosofía definidas.
Precisamente cuando la originalidad de la filosofía latinoamericana ha tenido un fuerte cuestionamiento. Qué es América, qué es ser americano, cuál es su historia, cuáles son sus contribuciones, qué problemas se derivan de sus relaciones con el occidente, qué problemas del pasado inciden en su presente, de qué modo debe asumir ese pasado, qué conflictos se desprenden de su estructura de clases.  Este tipo de interrogantes ha dado lugar a un pensamiento que ha puesto en estrecha vinculación la filosofía y la historia de las sociedades latinoamericanas y su lucha por la liberación.

¿Qué es lo que debería llevar a plantear una filosofía latina? Si es que es correcto emplear ese término, pienso que podría hablarse de tres ideas: la necesidad de investigar la realidad americana; la de imaginar y crear soluciones a sus problemas; y la de examinar y proponer su inserción en el mundo en un enclave de equidad y justicia. Es en este sentido que todo el movimiento puede considerarse una filosofía para la liberación, a pesar de las diferencias teóricas profundas que aparecen en el pensamiento de sus representantes. El latinoamericanismo filosófico contemporáneo no es un movimiento teóricamente homogéneo. Con todo, un parámetro común mínimo los distingue y es la afirmación de América y la dignidad de ser americano, en su condición humana, y la necesidad de ser reconocidos como iguales en un mundo de asimetrías. 
Para el caso mexicano el retorno al pasado azteca y a la cultura “india” fue estrangulado en 1821 y no sería resucitado sino hasta 1910, con la Revolución Mexicana, cuya violencia y desorden volverían a plantear  la cuestión de la identidad nacional, de los mexicanos.  Es importante considerar que cuando, en 1920, el nuevo presidente Álvaro Obregón instaló al filósofo José Vasconcelos como su Ministro de Educación y ex Presidente de la Universidad, introdujo una nueva era cultural en México , que de alguna forma influiría en América Latina, más que todo con su teoría del tercer eslabón, estético, de la evolución humana:

“Vasconcelos puso las artes visuales al servicio de la revolución, alentando al sindicato de pintores y al movimiento muralista de los años ’20”.[4]

Vasconcelos, a mi consideración  es de vital importancia para el estudio de la filosofía en México, y por supuesto para una mejor comprensión de los estudios acerca de las identidades nacionales, al inicio del siglo XX fue uno de los principales personajes que aportaron una reflexión sobre la identidad, ya no tanto del mexicano, sino de cualquier nación, baste una detallada lectura de “La raza cósmica”, para adentrarse en los orígenes de esa búsqueda de identidades, en una forma de reflexionar muy particular debido a sus circunstancias, pero que es insoslayable en el estudio de la filosofía mexicana.

En cuanto a la postura gnoseológica, Vasconcelos desconfía de la razón, como el medio para conocer la realidad existencial, las facultades mediante las cuales se obtiene el conocimiento son entonces: los sentidos, el intelecto, la imaginación y las emociones, “el verdadero conocimiento es estético” . Fiel a su lógica, Vasconcelos intentó concretar su proyecto educativo en contraposición a la inducción de Gabino Barreda que excluye de por si toda cuestión estética. Vasconcelos pretendió hacer artista a todo el pueblo, con una amplia promoción de artesanías, cantos y danzas populares, al proponerse rescatar las raíces autóctonas, inicia el sistema de influir y dejarse influir por el arte indígena, surgiendo así las expresiones culturales nacionalistas.

Al parecer la propuesta de educación estética de Vasconcelos se originaba en alcanzar una teoría del conocimiento mediante una educación que integrara trabajo, técnica y ciencia pero equilibrada con los valores éticos, que al final desembocan en su propuesta de educación estética.

El monismo estético de Vasconcelos se fundamenta en tres principios: la belleza, la emoción estética y el universo. Al parecer este filósofo identifica la realidad con la energía, el monismo estético convierte al mundo entonces en objeto de conocimiento y en objeto de belleza. Dentro de este esquema estético, Vasconcelos ubica a la belleza como la forma más alta de la verdad, la metafísica deberá por lo tanto utilizar el método estético para alcanzar su meta de una visión unitaria del mundo en objeto de conocimiento y belleza.

El significado de los valores en Vasconcelos

Vasconcelos consideró que la acción del sujeto, o su conducta está regida por valores, el prototipo del hombre contemporáneo, no debe ser el audaz, el inteligente, sino el más capaz de servir, el que denota una moral de constante superación. Esta moral retoma la búsqueda de la serenidad propia de las civilizaciones oriental y griegas. La jerarquía de los valores es triple abajo coloca a los objetos materiales, en medio la conducta que persigue propósitos sociales y arriba coloca al espíritu que se recrea en los valores fundamentales y eternos.

Se debe destacar la labor de Vasconcelos en el plano educativo, su más importante contribución fue el establecimiento de la educación rural elemental, tomando el modelo de los misioneros españoles, se puede afirmar que bajo su gestión, México dio un paso sin precedentes en cuanto a historia educativa. La educación rural se vio además favorecida con la creación de las escuelas normales rurales, casas del pueblo, las casas del estudiante indígena etc. También bajo la gestión de Vasconcelos se publicaron libros clásicos en cantidades, se establecieron bibliotecas ambulantes, surgió además el arte muralista, por la obra de Vasconcelos, se puede afirmar que uno de los logros más significativos del gobierno de Obregón, fue en el área educativa, artística y cultural.

Una vez terminada su misión en la educación se refugió en un periodismo intelectual y combativo – “La Antorcha” es cita obligada del pensamiento americano –, y ante el agresivo aislamiento político en que hubo de vivir, inició sus viajes de conferenciante por Europa y América. En ellos tuvo que enfrentares con problemas tan espinosos como la ocupación de Puerto Rico por parte de Norteamérica. Pero reconoce la grandeza del Norte, y no sólo en su aspecto material .

El pensamiento Vasconceliano de corte liberal democrático,  tenía en su propuesta política como fin: una sociedad mexicana con un orden social y económico más justo, en que el respeto a la libertad  y el desarrollo integral de los individuos fuera el elemento prioritario.

 

Bibliografía

Vasconcelos, José, La Raza cósmica Austral, México1999

Sosa, Ramos. El humanismo Iberoamericano de José Vasconcelos, s.l,

Universidad Autónoma de México. sf.

López Martínez, Oliver. La identidad para José Vasconcelos. México, Universidad Autónoma de Zacatecas.

Guadarrama, Pablo. Positivismo y Antipositivismo en América Latina, La Habana, Editorial de Ciencias Sociales, 2004.

 


[1]  Guadarrama pag 130

[2] Guadarrama pag 132

[3] Guadarrama pág. 164.

[4] Muñoz, Juan Gallardo, José Vasconcelos, p. 48, Dastin, Madrid, 2003.

Por Edwin Alfredo Alfaro

Uno de los puntos más polémicos dentro de las ideas reformistas de Fabio Castillo fue el establecimiento de convenios con universidades socialistas, el cual le mereció las críticas por parte del Decanato de la Facultad de Ingeniería y Arquitectura (Ing. German Roque Molina) y su Junta Directiva de la cual formaba parte Enrique Altamirano Madriz, quien desde el periódico paterno mediatizó la crítica. [1]

INICIO DEL DEBATE

 

Es posible fijar el inicio del debate a mediados de 1964, con “el viaje del Rector a distintas universidades europeas”, la revista “El Universitario” el 20 de julio afirmaba “el actual rector de la Universidad de El Salvador, pensó lo suficiente para resignarse a viajar hasta un país que como él dice, “tiene distinta ideología”. [2]. Aunque evita explícitamente  decir de qué país se trata, indirectamente está haciendo alusión a la firma del convenio con  la Universidad de Lomonosov de la Unión Soviética[3]. La revista “Opinión estudiantil” de 1964 en la UES, se encuentra incompleta, no obstante la publicación de octubre de ese mismo año, criticando la noticia  sobre la inminente fundación  de la UCA, afirma: “Han aprovechado el asunto, tan traído y llevado, de los profesores soviéticos para tratar de enlodar la alta casa de estudios”[4]. Lo cual da pie para afirmar que el debate se prolongó hasta fines de 1964 y durante todo 1965.

 La posición de la Universidad por medio del Frente Estudiantil fue de un rechazo frontal a la contratación de profesores extranjeros, pues dos años antes habían afirmado que solamente aceptarían cuando en el país no hubiese “académicos eficientes para servir las cátedras o dirigir los trabajos investigativos” [5]. AGEUS emitió su posición en varias publicaciones, en una de ellas reconociendo la posición del presidente Rivera afirmaron: “Reconocemos que en los últimos tiempos ha adoptado dos posiciones dignas de encomio: Su renuncia a intervenir en los asuntos de la Universidad…. Así como su reiterada negativa a emprender la antidemocrática represión que tanto le han solicitado “El Diario de Hoy” y otros sectores retrógrados. “La Prensa Gráfica” en otras ocasiones se ha vuelto contra la Universidad, pero en lo que va del problema, en realidad ya totalmente superado, que se inició con el archi-famoso proyecto de traer profesores soviéticos al país, ha actuado con una ponderación y una ecuanimidad que estamos obligados a reconocer…Estamos seguros que es el sentir de la inmensa mayoría del estudiantado, mayoría que está muy lejos de ser comunista o, siquiera marxista”[6]. Al revisar las publicaciones de “La Prensa Gráfica” de 1965, se confirma lo anterior pues  dicho medio  prácticamente se situó al margen del debate. No así El Diario de Hoy el cual durante el año 1965 publicó 22 editoriales criticando “la crisis de la Universidad” y el problema comunista dentro de ella.[7] En cuanto a la posición del presidente, como lo confirma lo anterior, no intervino en el asunto, aunque indirectamente mostró su posición al avalar la creación de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas, el 15 de septiembre de 1965, algo que AGEUS criticó en una de sus publicaciones del 30 de septiembre del mismo año. Fabio Castillo criticó la postura del Ministro del Interior  quien afirmaba que “la actual política universitaria constituye un golpe terrible a nuestra democracia”, también criticó la absurda idea de cómo un profesor de matemática y uno de física  podrían cambiar la mentalidad de un pueblo [8].

AGEUS por medio de su órgano de difusión, mantuvo una posición de defensa hacia la UES: “En lo que concierne a profesores, nadie niega que los hay marxistas en Humanidades, Derecho y Economía, así como los hay de todas las tendencias políticas incluso gobiernistas. De ahí que sea una monstruosa mentira sostener que la enseñanza en la Universidad sea tendenciosamente pro-comunista”.[9]

 

ANÁLISIS SOBRE EL DEBATE

 

El apoyo del Frente Estudiantil a la reforma universitaria fue parcial, precisamente uno de los puntos donde discordaban con el Rector fue la implantación del sistema de estudios generales, que conllevaba la creación de  los  departamentos de Ciencias y Matemáticas, así como la separación de la carrera de Ingeniería Agronómica de la Facultad de Ingeniería y Arquitectura, iniciativa que fue totalmente rechazada por el Decano German Roque Molina y la Junta Directiva, pese a todo, por acuerdo del CSU se creó el 19 de octubre de 1964,  la Facultad de Ciencias Agronómicas. El viaje y la firma por parte del  Rector del convenio con la Universidad de Lomonosov de la URSS, fueron utilizados como pretexto ya que bajo esa bandera, el 19 de noviembre la  facultad de Ingeniería y Arquitectura decidió separarse de la UES y convertirse en una facultad independiente.[10] Cosa que AGEUS rechazó.

La situación fue aprovechada por N. Viera Altamirano quien afirmó en un editorial: “Porque este asunto universitario continúa siendo una preocupación en el espíritu de todos los salvadoreños, no solamente desde que el Rector Dr. Castillo dio a conocer el siniestro plan de traer profesores comunistas a la Universidad, sino desde mucho antes desde que todo mundo se dio cuenta de que la bandera de la FALN ondeaba airosamente por varios meses en el edificio de la Facultad de Economía…”[11].

AGEUS acusaba al “Diario de Hoy” de haber emprendido una campaña mediática con características anticomunistas en contra de la Universidad de El Salvador que obedecían a la “mentalidad medioeval de su Director y al capricho feminoide de su hijo, que ha sido con justicia expulsado de la Facultad de Ingeniería”[12] De hecho uno de los acuerdos de los frentes estudiantiles fue “Declarar hijos espúreos  de la Universidad al Ingeniero German Roque Molina, Enrique Altamirano y al resto de corifeos indignos que han atentado contra el Alma Mater”[13]. El asunto fue politizado tanto por los sectores “conservadores” como por la AGEUS, puesto que no hay muestras que el proyecto de los profesores moscovitas, se hubiera cristalizado.

Es importante notar como los sectores religiosos se involucraron en el debate. De las 22 editoriales sobre el caso, por lo menos 6 pertenecen al Rev. Ricardo Fuentes, quien en una de sus notas afirmaba : “Como el rector Castillo sabe muy bien, bajo esta pretendida “autonomía” universitaria…se esconde una consabida pretensión de convertir nuestra ALMA MATER, en una sucursal de la Universidad moscovita” [14].

El caso trascendió aun en medios televisivos, donde el Dr. Fabio Castillo entabló un debate con el Ministro del Interior Fidel Sánchez Hernández.[15]

Al parecer el debate de los profesores de Moscú, la “independencia de la Facultad de Ingeniería” , “la apertura” del Presidente Rivera, y la 2ª  intervención militar de USA a  República Dominicana del 28 de abril de 1965, sirvieron de base para justificar la creación de la primera Universidad privada del país, como Altamirano dijera “todo por culpa del siniestro proyecto de traer profesores comunistas a indoctrinar a nuestra juventud”[16]. Da la impresión que la “crisis universitaria” más bien fue una crisis fabricada, que apuntaba hacia otros horizontes.

El asunto de la “secesión de la Facultad de Ingeniería y Arquitectura”  terminó según Martínez, con la irrupción de la Guardia Nacional a la Universidad por  solicitud del Decano en funciones y con la autorización de Fabio Castillo, el pelotón “con sus muy experimentados métodos liquidaron el problema” de los golpistas en un dos por tres.[17]


[1] Carlos E. Martínez, “Historia de la Facultad de ingeniería y Arquitectura de la Universidad de El Salvador durante los años 1935-1965” en  La Universidad,  (San Salvador,  N° 5, enero-marzo 2008), Pág. 147-153

[2] Universidad de El Salvador, “Viaje del Rector de la Universidad” en  El Universitario” (San Salvador, 20 de julio de 1964), pág. 3.

[3] Martínez, Op. Cit., pág. 154.

[4] AGEUS, “La peregrina ilusión de una nueva Universidad” en Opinión estudiantil, (San Salvador, 31 de octubre de 1964), pág. 4.

[5] Martínez, Op. Cit., pág.148.

[6] AGEUS, “El estudiantado da un voto de aplauso al presidente Rivera y a “La Prensa Gráfica” en Opinión estudiantil, (San Salvador, 23 de enero de 1965), pág. 4.

[7] Véase cuadro 1 en anexo.

[8] Universidad de El Salvador, “Ataques a la Universidad de El Salvador contesta Rector”, (San Salvador, 30 de julio de 1964), pág. 4.

[9] AGEUS, “La verdad sobre la “infiltración comunista” en la Universidad” en Opinión estudiantil, (San Salvador, 23 de enero  de 1965), pág. 2.

[10] Martínez, Op. Cit., pág. 154.

[11] Napoleón Viera Altamirano, “Urge poner en claro la situación legal universitaria” en  El Diario de Hoy (San Salvador 16 de enero de 1965), pág. 7.

[12] AGEUS, “Las más denigrantes faltas a la ética periodística que conocerá El Salvador” en Opinión estudiantil, (San Salvador, 23 de enero de 1965), pág. 1.

[13] AGEUS, “El espectáculo más grande del mundo” en Opinión estudiantil, (San Salvador, 23 de noviembre de 1964), pág. 3.

[14] Ricardo Fuentes Castellanos, “La Universidad de El Salvador y la crisis dominicana” en  El Diario de Hoy,  (San Salvador, 23 de junio de 1965), págs. 6 y 28.

[15] Martínez, Op. Cit., pág. 153.

[16] Napoleón Viera Altamirano, “Hacia otra Universidad Socialista” en  El Diario de Hoy (San Salvador 11   de enero de 1965), pág. 7.

[17] Martínez, Op. Cit., pág. 155.